Consejos para comprar un coche de ocasión con garantías
Comprarse un coche nuevo no siempre está al alcance de nuestros bolsillos. Y cuando eso ocurre y un nuevo vehículo es una necesidad, comprar un coche de ocasión es una buena opción. Sin embargo, conviene tomar ciertas precauciones para que el ahorro no se convierta en una mala inversión. Les ofrecemos algunos consejos para comprar un vehículo de segunda mano con las garantías necesarias para que lo barato no salga caro o que no nos engañen.
Claves en la compra de un coche de ocasión
En una compra de ocasión siempre hay indicios que pueden marcar la diferencia entre hacer una buena compra o que se convierta en una inversión ruinosa. Es muy recomendable conocer cuáles son las partes o elementos más sensibles de un coche, pues son éstas las que se pueden deteriorar a medio o largo plazo, y definir el verdadero estado del coche que se adquiere. Por ello, si usted no tiene conocimientos de mecánica ni de automoción, nunca es mala idea ir acompañado de alguien que sí los tenga.
Un segundo consejo, que también puede parecer evidente, pero que más bien apela a la sensatez, es optar siempre por un concesionario o vendedor profesional y autorizado, y no por un particular, a la hora de comprar el coche.
Garantía profesional
Si el vehículo se compra en un concesionario de compra-venta, el código civil ampara al comprador con una garantía de un año por ley, mientras que si la adquisición es a un particular, ésta se reduce a seis meses, siempre y cuando se demuestre que el defecto se refiere a un vicio oculto del vehículo, anterior a la adquisición de éste.
En la inspección obligada que debemos hacerle al coche hay que poner especial atención a los parachoques, ya que son piezas fácilmente reemplazables en los casos en que el coche haya sufrido un accidente. Hay que comprobar que son los parachoques originales. De lo contrario, del presunto accidente podrían derivarse problemas en otras piezas ocultas que pudieran haber resultado afectadas en el golpe. Algo que pondría en riesgo tanto la seguridad como la garantía del vehículo.
Inspección exhaustiva del coche de ocasión
También es muy importante probar todas las funciones que ofrece el coche, ya sean mecánicas o electrónicas. Ordenador de a bordo, indicadores de averías o de otras funciones, limpiaparabrisas, mecanismos estructurales, airbags, etc. Una vez realizada la compra y firmado el contrato será difícil demostrar que el problema era anterior. Incluso es conveniente valorar el desgaste del habitáculo interior del vehículo, pues aunque pueda estar disimulado, éste nos dará una idea bastante aproximada del uso que ha tenido el coche.
El cuentakilómetros
La reducción de kilómetros en el vehículo es uno de los trucos más utilizados para elevar el valor real de un coche usado. Pero hay varios elementos que delatan si el cuentakilómetros ha sido modificado. Uno es tan obvio como mirar si el volante y los asientos están muy desgastados. Y algo más técnico es comprobar si las agujas del motor, aun estado el coche detenido, no marcan cero revoluciones por minutos. En tal caso, es más que probable que el cuentakilómetros haya sido trucado. Estas comprobaciones son eficaces en los modelos antiguos. Anteriores a las prestaciones digitales.
Historial mecánico
La mecánica es el elemento más difícil de comprobar a simple vista, ya que depende de los conocimientos del comprador. Por ello cabe insistir en lo aconsejable que resulta acudir con un acompañante ducho en la materia a la hora de hacer este tipo de compras de un coche de ocasión.
En todo caso, un buen consejo es solicitar al vendedor las facturas de los talleres donde se ha reparado el coche. Estas son como una garantía de reparación, además de testimonios del recorrido mecánico del vehículo. Igualmente debe solicitarse la tarjeta de la ITV del automóvil, pues en ella podrá verse si un vehículo ha pasado la prueba en perfecto estado o si ha necesitado más de un intento, por lo que tiene algún problema que habrá que reparar periódicamente.
Conducir el coche de ocasión
Y por último, pero no por ello menos importante, es básico probar el coche. Conducirlo. Nada es definitivo hasta ese momento, ya que a pesar de que la inspección ocular del vehículo es necesaria, para ver los posibles fallos de un coche de ocasión lo mejor es testarlo sobre el terreno. Tanto en ciudad como por carretera.
Es muy legítimo buscar la ganga, pero también es muy difícil de encontrar, y a menudo lo que parece ser una tiene gato encerrado. Es muy habitual que lo barato salga caro. Por eso lo prudente, antes de iniciar el proceso de búsqueda y compra de un coche de ocasión, es informarse de los precios del mercado de vehículos de segunda mano. Si no se ajusta a ese baremo, desconfíen.